Acompañamiento y Capacitación de equipos

Capacitamos y acompañamos a personas y equipos de profesionales, en organizaciones del ámbito de los cuidados y apoyos a personas en situación de vulnerabilidad, para avanzar en la transformación cultural (miradas, comportamientos, actitudes, relaciones…) que requiere la personalización de la atención.

Acompañamiento y capacitación de equipos
El avance en la personalización de la atención en este ámbito tan complejo requiere de conocimiento ético, de la realización de cambios a nivel estructural y organizativo y de la promoción de una CULTURA DE PARTICIPACIÓN.
Si entendemos como cultura, de un equipo u organización, todo el conjunto de valores, creencias, actitudes y narrativas que inconscientemente influyen en la manera de pensar, en los comportamientos, en la motivación y en el compromiso con el trabajo de ese equipo u organización, se hace imprescindible tomar consciencia de todos estos procesos inconscientes e invisibles para poderlos transformar, generando una cultura que favorezca la participación de todas las personas implicadas en los cuidados y apoyos a personas en situación de fragilidad y alta vulnerabilidad.

A partir de nuestra experiencia acompañando y capacitando a más de 100 equipos de centros y servicios de características muy diversas, en tres comunidades autónomas: Asturias, País Vasco y Castilla y León, hemos identificado elementos, comunes a todos ellos, que contribuyen a facilitar el avance hacia esta nueva cultura y que nosotras apoyamos y promovemos:

Liderazgo

El desarrollo de un liderazgo presente, consciente y compartido implica construir relaciones basadas en el respeto mutuo, la empatía y la cooperación. Este tipo de liderazgo fomenta entornos de trabajo positivos, donde las personas se sienten valoradas y escuchadas.

Propósito

La generación de equipos cohesionados que trabajen cooperativamente con un propósito común, implica fomentar la confianza mutua, la comunicación efectiva y el respeto por la diversidad. Este enfoque impulsa la creatividad y el compromiso hacia metas compartidas.

Habilidades

El aprendizaje y entrenamiento continuo de habilidades y capacidades que faciliten la relación de cuidado, tales como: comunicación, escucha activa, empatía, actitud compasiva, uso adecuado del poder, autocuidado, entre otras.

Participación

La creación de espacios físicos y temporales, donde pueda entrenarse la reflexión participada, desde lo cotidiano, fomenta un entorno en el que las personas pueden compartir ideas y generar nuevos cursos de acción alineados con valores compartidos.

Tensiones

El aprender a gestionar la diversidad y las tensiones que ésta genera, supone desarrollar habilidades de escucha activa, empatía y comunicación efectiva, creando espacios de enriquecimiento y crecimiento colectivo.

Acompañamiento

El acompañamiento continuo a los equipos desde una facilitación externa que permita la supervisión de la práctica profesional, la gestión emocional de los equipos, y la generación de nuevas posibilidades en las relaciones de cuidado

Esta transformación social requiere de un trabajo profundo y constante en el tiempo. Y también de una voluntad y compromiso por parte de la dirección de las organizaciones y de la Administración, con el acompañamiento continuo y apoyos en todos los niveles y estructuras del ecosistema de cuidados.

Contacta con nosotrAs para hablar de tu organización y plantearte opciones ajustadas a tus necesidades

¿Cómo apoyamos el cambio?

Clarificar el propósito del cambio en el centro/servicio/organización (Qué y Para qué) y los recursos que se van a poner a disposición de este proceso.

Comunicar internamente, de forma clara y suficiente a todo el centro/servicio /organización (profesionales, personas, familiares) sobre el proyecto de cambio

Diseñar y llevar a cabo un proceso participativo para:

explorar e identificar qué se necesita cambiar, en línea con el propósito. – Escuchar a todas las personas aporta confianza en el proceso.

Imaginar juntxs cómo podría ser la cultura del equipo/unidad/centro/ organización, una vez realizado el cambio. Concretar comportamientos, actitudes y formas de hacer y pensar, que se esperan en la nueva cultura. – visualizar un “mundo mejor” compartido aporta motivación y compromiso con el cambio.

Crear un equipo semilla y un equipo coordinador (alineados con el propósito) que lideren y apoyen el cambio en el lugar.

Clarificar el propósito del cambio en el centro/servicio/organización (Qué y Para qué) y los recursos que se van a poner a disposición de este proceso.

Comunicar internamente, de forma clara y suficiente a todo el centro/servicio /organización (profesionales, personas, familiares) sobre el proyecto de cambio

Apoyo y acompañamiento al equipo semilla y al equipo coordinador para que lideren los cambios. Estos equipos difundirán, harán de modelo para el cambio, darán feedback y promoverán las nuevas formas de hacer y pensar siempre que tengan ocasión, con todas las personas implicadas.

Apoyo al equipo semilla para que acompañe la transición de las personas de la cultura existente a la nueva.

“La transición es el proceso psicológico interno por el que pasan las personas a medida que interiorizan y aceptan la nueva situación que provoca el cambio. Los líderes empáticos reconocen que el cambio puede poner a las personas en crisis.

El cambio solo tendrá éxito si los líderes y las organizaciones abordan la transición que las personas experimentan durante el cambio. Apoyar a las personas a través de la transición, en lugar de avanzar, es esencial para que el cambio funcione según lo planeado. Esto es clave para capitalizar las oportunidades de innovación y crear resiliencia organizacional.” (Modelo de Transición de W.Bridges)

Seguimiento periódico del cambio (a corto plazo), presentación de los éxitos alcanzados a todas las personas implicadas y, reconocimiento y celebración de los pequeños triunfos.

Esto genera energía y motivación para seguir avanzando en el cambio. También ayuda a que las personas con más resistencia a implicarse en el cambio empiecen a planteárselo. Aunque el camino del cambio es largo y costoso, reconocer los pequeños triunfos a corto plazo motiva e impulsa a seguir.

Acompañamiento al equipo coordinador para que se vayan realizando los cambios a nivel estructural que resulten necesarios para apoyar el cambio de cultura y consolidarlo (cambio de roles, funciones, normas, organización interna, espacios de reunión…)